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El año del
pingüino

En febrero comienza
en el calendario chino "El año de la cabra".
Para los astrólogos, la cabra traerá estabilidad
después del tumultuoso año del caballo que le ha
precedido. En el mundo digital, estabilidad es algo que todos
deseamos cada vez que encendemos nuestro ordenador. Por lo menos,
que se mantenga estable y sin colgarse hasta que hayamos terminado
lo que íbamos a hacer o por lo menos hasta que nos haya
dado tiempo de guardarlo. Algo que con determinados sistemas operativos
y programas no suele ser muy frecuente. Y es más probable
que nos pasemos el día entre pantallas azules y viendo
cómo el sistema re-arranca de nuevo.
Casi todos hemos oído hablar del "otro" sistema
que podemos instalar en nuestra máquina cuya mascota es
un simpático pingüino, pero entre el miedo a lo desconocido
y a la posible dificultad no terminábamos de decidirnos
a probarlo.
El año pasado, el sistema operativo GNU/Linux alcanzó
la cifra de veinte millones de usuarios, así que vamos
a tratar de dar una introducción a lo que es, lo que podemos
esperar de él, lo que tiene y lo que hay detrás
de GNU/Linux. Porque este puede ser... ¡El año del
pingüino!
Poco a poco, muchos mitos van cayendo. El
primero: GNU/Linux ya no es difícil de instalar. Hay distribuciones
que pueden resultar tan sencillas como Windows o más.
Linus Torvalds creó (los programas
no se "inventan") el núcleo o la parte central
de un sistema operativo y lo llamó Linux. Pero con el núcleo
sólo, apenas se pueden hacer unas pocas operaciones. Durante
años, el Proyecto GNU se encargó de añadir
sobre ese núcleo los programas y aplicaciones que necesitaba
para ser un sistema operativo completo, al que llamaron GNU/Linux
(GNU sobre Linux). Paralelamente, programadores de todo el mundo,
en grupo o en solitario, han contribuido con otras aplicaciones
igualmente importantes. Después, otros las van recopilando
y empaquetando en lo que se llama las "distribuciones".
Estas distribuciones pueden estar realizadas también por
voluntarios como Debian GNU/Linux o por empresas como Red Hat,
SUSE o Mandrake. Y son como "marcas" de GNU/Linux.
Unas y otras se diferencian por ejemplo
en la facilidad de instalación, las versiones que incluyen
de cada programa, o el uso al que están orientadas.
Por ejemplo Debian requiere unos mínimos conocimientos
sobre ordenadores para instalarla si tu máquina tiene periféricos
poco frecuentes en el mercado. Te instala versiones de programas
que no son las últimas, salvo que elijas la versión
"inestable", porque en la versión oficial o "estable"
sólo incluyen aquellos programas que están suficientemente
probados y no tienen fallos. A cambio, lo que se obtiene es un
sistema super estable que de hecho es el más utilizado
en servidores y procesos críticos.
Mandrake es probablemente la más sencilla de instalar y
está pensada para usuarios que vienen de Windows. Está
muy orientada al escritorio, por lo que en ese tipo de aplicaciones
siempre viene con las últimas versiones de cada programa
y se actualiza con mucha frecuencia. Ello no quiere decir que
no se pueda utilizar una distribución de Mandrake como
servidor ni que en Debian no podamos tener un escritorio a la
última.
Menciono estas dos porque son las que he probado, pero como decía,
hay muchas más.
El escritorio no es una batalla perdida.
En GNU/Linux puedes elegir entre un puñado de escritorios
diferentes desde los más sofisticados, que requieren máquinas
más o menos recientes si los quieres configurar con todas
sus opciones, hasta los más sencillos que pueden funcionar
sin problemas en un Pentium a 120 Mhz. Gracias a ello, ya no es
"solo para iniciados y técnicos". En un escritorio
o sistema de ventanas puedes hacer las operaciones más
corrientes a golpe de ratón. Como en cualquier otro.
Como escritorios, los más usados son KDE y GNOME. El primero
es más "espectacular" y el segundo le gusta más
a otros. Entre los gestores de ventanas, destaca Icewm. Que es
como un Windows 95 sencillito y con pocas funciones pero suficiente
para lanzar las distintas aplicaciones en entorno gráfico
y hacer volar una máquina vieja.
Todos ellos vienen con todas las distribuciones y podrás
elegir cuál pones por defecto en el momento de la instalación
y/o cambiarlo después sin que nada se vea afectado y sin
que tus datos lo noten. Igualmente podrás personalizarlos
a tu gusto con infinidad de "temas"que también
podrás modificar. Incluso algunos de estos temas permiten
transparencias en ventanas y menús.
El sistema del pingüino se puede obtener
directamente de la Red si eres el afortunado poseedor de una conexión
de banda ancha. Si tu conexión es por la línea tradicional
o peor, o si te gustan las cosas "empaquetadas en cartón"
o simplemente no te quieres complicar más la vida, puedes
adquirirlo en cualquier comercio especializado o grandes almacenes
por precios realmente asequibles.
Sobre la cantidad y la utilidad de los programas
disponibles todavía queda por hacer. Pero de momento las
necesidades básicas de la mayoría de los usuarios
están cubiertas sin problemas.
Las diferencias básicas se van a encontrar en que al haber
más mercado para Windows, las casas comerciales hacen los
programas para él, y la gente que hace programas para GNU/Linux
suelen ser voluntarios con menos medios y menos tiempo, por lo
que además de no haber tantos, muchas veces son más
sencillos. Pero a cambio, cuando terminas de instalar cualquier
distribución de GNU/Linux, dispones "ya" de todas
las aplicaciones de las que estábamos hablando y tendrás
las nuevas versiones o productos disponibles en Internet conforme
se vayan haciendo. Mientras que si tú has comprado (o te
han vendido la máquina con) "un Windows", lo
que tienes es sólo un sistema operativo, el resto de programas
deberás comprarlos aparte.
En lo referente a Internet por ejemplo,
para programas de correo y navegadores el problema se convierte
en cuál elegir. Las diferentes distribuciones suelen poner
uno por defecto, pero instalan varios de cada para que los pruebes
y te decidas. Al margen de los que puedes descargar posteriormente
de la Red. Y nada te impide, sobre todo en el caso de los navegadores,
en utilizar varios simultáneamente. Como programa de correo
da igual el que elijas. Los tienes más sencillos, más
completos, hasta hay uno que cuando lo ves crees que te has equivocado
y que has arrancado Windows. Sea el que sea, ¡olvídate
de los virus!
Hay también programas de mensajería instantánea
que conectan con todas las redes, con lo que no has de perder
el contacto con nadie.
En ofimática, la cosa está
más peladilla, pero se dispone de algunos procesadores
de texto que pueden también leer documentos de "sistemas
más extendidos", así como una suite "OpenOffice",
con los habituales programas de hoja de cálculo, presentaciones,
etc...
Incluso en el apartado de gráficos se dispone de El GIMP,
un programa que hace lo mismo que otro muy famoso salvo el tema
de poder preparar los resultados para imprenta (por la patente
del sistema Pantone, que es lo único que no usa). Así
como un buen puñado de otros más pequeños
o más específicos.
En cuanto a multimedia, los programas en general no son tan "llamativos"
ni tantos como los de Windows, pero hacen lo mismo. Puedes escuchar
cualquier formato de sonido mientras trabajas y si tienes un cd
se conectarán a Internet para descargarse los títulos
de las canciones. Puedes ver vídeos e incluso puedes ver
varios a la vez sin que la pantalla pestañee si tienes
un pc medianamente nuevo. Y por supuesto, podrás grabar
CD-Rom.
Tengo que reconocer, que un punto débil
son los juegos. Lo creamos o no, los juegos fueron los que lanzaron
definitivamente al PC como "electrodoméstico"
de gran consumo y aquí son pocos y la mayoría (salvo
honrosas excepciones) sencillos. Pero al fin y al cabo, pocos
juegos te impiden reiniciar el ordenador antes o después
de utilizarlos, por lo que siempre se puede mantener Windows para
ello.
Otro de los falsos mitos más importantes
es el de que "como es gratis, si tienes algún problema..."
Si algo funciona bien en el mundo del Software Libre es el soporte
desinteresado de miles de personas dispuestas a ayudar en listas
de correo específicas para cada tema. Esto es algo real.
Basta con que tengas una conexión a Internet para encontrar
ayuda, bien en manuales o bien directamente de personas. Por otra
parte, al hacer público el código de los programas,
son muchos los que se dedican a verificarlos y a corregirlos o
informar a sus autores de posibles fallos. Por ello, los sistemas
GNU/Linux pueden pasar tranquilamente meses e incluso años
sin necesidad de reiniciarlos, ni mucho menos reinstalarlos.
Por el contrario, si hubieramos leído las licencias de
uso que "aceptamos" al instalar los programas esos que
tanto nos fallan, hubieramos comprobado que nadie va a venir a
arreglarlos (aunque los hayamos comprado) y que si queremos la
versión que corrija ese fallo deberemos volverla a comprar
con los fallos nuevos... cuando salga.
Tampoco nadie nos va a obligar a cambiar de versión cuando
necesite terminarse de hacer la casa del hombre más rico
del mundo, ni va a dejar de dar soporte a los sistemas "antiguos"
para forzarnos a que compremos los nuevos.
Ya por si te faltaba algo para animarte,
que sepas que puedes instalarte el pingüino y conservar todo
como lo tienes ahora. GNU/Linux se instala perfectamente sobre
otro sistema operativo permitiéndote elegir con cual arrancas
cada vez. Las versiones más cargadas de programas que quieras
instalar no te pasarán mucho de los dos gigas en tu disco
duro y se puede conseguir un sistema completo con la mitad e incluso
bastante menos. Así, vas probando las cosas mientras sigues
trabajando durante un tiempo como hasta ahora hasta que te decidas.
Por otra parte, no hay que olvidar que GNU/Linux
es un sistema totalmente desarrollado por voluntarios colaborando
(principalmente) a través de Internet. Que está
englobado dentro del llamado Software Libre y que por tanto no
sólo puedes usarlo, sino que se puede ver, mejorar y distribuir
los programas. Que es lo que ha permitido precisamente el que
entre tanta gente se haya conseguido un producto tan bueno.
Usando GNU/Linux, tú también colaboras en la expansión
de esas ideas y en la consecución de esos objetivos. Pasas
a pertenecer a "la comunidad" y eso también es
importante.
Una buena forma de comenzar, es darse una
vuelta por la página de es.comp.os.linux.* <http://www.escomposlinux.org/grupos/principiantes.php>
donde puedes encontrar más información para principiantes,
las distintas distribuciones y unos cuantos enlaces a sitios para
seguir.
Ahora, tú también vas
a decidir si este será el año del pingüino.
Nosotros mientras tanto trataremos de acercarte más a este
interesante mundo.
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