|
¡ Rokagüeb
existe !

No, señores, no se equivoquen. Esto
no es un eslogan como el de "Teruel
existe", es simplemente que Rokagüeb está,
es, existe como tal.
Con sus dinosaurios, su gente, su tecnología (muy avanzada
por cierto)...
¿Qué cómo es posible? Se preguntarán
ustedes. Yo se lo explico.
Tal vez recuerden las excavaciones de Rokagüeb,
en las cuevas del tío Benito junto al río Güeb,
que es el que pasa al lado de Villagüeb... Pues bien,
en medio de las excavaciones, nuestro querido Venancio, a golpe
de pico y pala hizo un descubrimiento espectacular: Encontró
un ChuponcioSaurio (ahora conocido
como vulgar Mosquito) encerrado en una gota de ámbar (¿les
suena a peli moderna?)...
Pues si no la habían visto, Venancio sí, (unas 750
veces).
De la peli de Jurassic Park, Venancio se había estudiado
concienzudamente la escena de cuando taladran el trozo de ámbar,
sacan sangre del Chuponcio, y reproducen dinosaurios extrayendo
el ADN de la muestra.
Pues bien, Venancio, al grito de: "¡
Más difícil es cambiarle la rueda al tractor!"
se puso a ello y repobló el islote del pantano de Villagüeb
con toda clase de bichos prehistóricos.
Por cierto, un islote ganso, inmenso; que si el pantano era grande
sin talento, la sequía era hermosa también, ¡pardiez!
Vamos, que te podías perder en el islote dichoso y ni el
7º de caballería te encontraba...
Eso sí, no puso cartel de "Rokagüeb Park"
ni nada parecido porque no le interesaba el dinero y los "bichos"
se veían "mu majos" y "mu felices"
en el islote aquel.
Y ustedes dirán: "¡Qué hazaña
la del Venancio!"
Pues no se paró ahí. Tozudo que era el hombre se
puso a picar en las cuevas de Rokagüeb...

Y fue picando, picando, picando, picando,
picando, picando, picando, picando, picando, picando, picando,
picando, picando, picando, (es que picó un montón)
y encontró una sala subterránea, completamente congelada.
Vamos, como un cubito de hielo de tamaño Iceberg XXL.
"¿Y qué había
dentro?" Se preguntarán ustedes (y aunque no se lo
pregunten se lo cuento igual): Una ciudad entera inmersa en aquel
cubito, flotando el personal por doquier completamente rodeados
de hielo. Vamos, que tuvo que ser un pedazo de riada seguido de
una glaciación a lo bestia que los pilló en pelotas
(bueno, en taparrabos).
Y... sí, lo adivinaron, Venancio
también había visto unas 342 veces la peli de "Re-Animator",
y de nuevo al grito de: "¡¡Más me cuesta
darle de comer a los gorrinos!!" se lió... y combinaciones
químicas por aquí, corriente eléctrica por
allá, algún que otro golpe de azada en la nuca de
alguno y ¡¡¡Tacháááán!!!
¡Los primeros precursores de Villagüeb
fueron reanimados!... y rápidamente trasladados al islote
con los "bichos", visto el estrés que pillaban
con la tele y el "Gran Hermano".
Y ahora, cada semana, un equipo especializado
hace una incursión en el islote (procurando no ser detectados)
y realiza un documental sobre las costumbres de nuestros ancestros.
Van, filman y se largan para no molestar ( o ser devorados por
algún "bicho" despistado)
Y así hemos conseguido realizar una
serie semanal de documentales (muy cortitos pa no molestar) que
les iremos ofreciendo a partir de ya mismo.
Además, nos hemos enterado de cosas muy interesantes sobre
nuestros estudios anteriores (que ciertamente no eran del todo
correctos). Con los primeros experimentos de Venancio aparecieron:
Benan-Ciugh: Un homínido muy
interesante, elegido como protagonista de nuestros reportajes
semanales, que nos pudo contar lo que yo ahora les resumo sobre
los personajes que forman su vida cotidiana.
Podríamos
haber obtenido mucha más información si no hubiéramos
tenido que trasladarlo rápidamente a Rokagüeb antes
de casi caer en coma tras una sesión de Terelu en la caja
tonta.
Por cierto, sospechamos que Venancio es descendiente directo de
Benan-Ciugh (¡es que ambos son un rato brutos!)
Tiene un pedazo-komputadora (como diría él) Piedrum
||||, a 2.5 MegaKuarzos y 512 MegaLitos de memoria Ugh, que usa
para todo, desde llevar sus cuentas a conectarse a la Güeb,
o enviar e-miliughs.
@rrobitagh: la novia de Benan-Ciugh.
Es una chica dulce, vive lejos de su novio, y cuando no están
juntos recibe e-miliughs de él. ¿Cómo? Gracias
a la tecnología punta del Jurásico y al emiliosaurio
de Benan-Ciugh que se llama...

Emi: El emiliosaurio. A Emi le pintas un
mensaje en la barriguilla, lo mandas por su túnel y le
entrega el mensaje a quien sea (y mejor si le dan una propina,
como un buen muslo de ADSLraptor, por ejemplo).
Y al resto los conocerán poco a poco
a los amigos de Benan-Ciugh, y el mundo de las "komputadoras",
los emiliosaurios de todos los tamaños, los güebócratas,
los virus, los "bichos", los "piedriféricos",
los attachment (grandes y pequeños), las "pághinas"
güeb, "bakkups", en fin, el mundo de Rokagüeb.
Esperamos que disfruten de esta nueva serie
culturo-villana que con tanto esfuerzo (ay, que me da la risa
tonta) les ofrecemos.
El jefe de expedición,
Julk
Islote Rokagüeb, Noviembre 2002
|