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Hallazgo paleoantropológico
en el término municipal de Villagüeb

En fechas recientes el Consistorio
de Villagüeb decidió reacondicionar el camino
principal que comunica nuestro pueblo por el norte, a fin de que
nuestros visitantes tuvieran un acceso más cómodo,
dada la afluencia cada vez mayor de simpatizantes.
Esos trabajos consistían en
ensanchar algunos tramos, consolidar el firme de la calzada y
en desbrozar los márgenes ya que la creciente maleza invadía
el camino y restaba visibilidad.
Fue en el transcurso de esta operación cuando el Concejal
de Obras y Descubrimientos Paleoantropológicos se
percató de un hecho singular y que ha pasado desapercibido
quizá desde la fundación de Villagüeb.
Como todos nuestros visitantes saben,
este camino transcurre paralelo al cauce del río Güeb
aprovechando que las aguas, en el transcurso de milenios se encargaron
de taladrar la roca tallando un desfiladero que nos comunica con
el exterior del que nos separan infranqueables cadenas montañosas
que rodean nuestro valle.
Pues bien, al quedar expuesta a la
vista la pared, tras su limpieza, nuestro concejal observó
en ella una extensión que no era del color ni de la textura
del resto. Esta superficie es sensiblemente circular, de unos
cuatro metros de diámetro y su relleno es rojizo. Más
adelante se ha comprobado que es arcilla, cosa insólita,
ya que el resto del farallón está compuesto por
rocas basálticas. Además esa zona coincide con un
ensanchamiento que según las crónicas se realizó
hace muchos años y en el que se tuvo que cortar la roca
que obstaculizaba el trazado del camino.
Comentado el suceso en
la taberna, se apuntó la posibilidad de que ese orificio
fuera un indicio de una enorme burbuja en la roca que en su día
estuviera vacía y que se rellenó con arcilla en
el transcurso de los siglos. Se tienen conocimientos de fenómenos
similares en diversos lugares de nuestra geografía.
Cavilando sobre el tema, el concejal
pensó que si se había producido tal relleno, debería
haber sido por la parte superior en lo que hoy es terreno bastante
llano. Con la intención de hacer alguna investigación,
solicitó la cooperación de Venancio y sus herramientas,
de modo que ambos, en sus ratos libres se pusieron a la tarea
de encontrar alguna abertura en la superficie. A simple vista
no había ningún indicio de algo semejante. Estudiando
la morfología del terreno se vio que entre las formaciones
roquizas había amplias zonas de muy distintos tamaños,
de tierra, que eran soporte de abigarrada vegetación.
Comenzaron a hacer catas con una barra de hierro que introducían
en esas zonas hasta que indefectiblemente encontraban la omnipresente
roca, lo que probaba que ésta tenía unas depresiones
que habían sido rellenadas por la tierra arrastrada por
el viento en el transcurso de los siglos.
Tras muchos días, inasequibles
al desaliento tras los fracasos diarios, encontraron lo que estaban
buscando, la barra se hundió en toda su longitud, enrasando
con la superficie. De inmediato se pusieron a cavar como posesos
y a poco más de un metro sus esfuerzos se vieron recompensados
por el hallazgo de una arcilla similar a la encontrada en el corte
de la carretera.
Aunque había anochecido extrajeron
muestras de ambos lugares y de inmediato solicitaron una reunión
extraordinario del consistorio. De aquí salió la
decisión de enviar de inmediato las muestras a un laboratorio
especializado para que las datasen por el método que su
antigüedad aconsejara como más fiable.
Gracias a la íntima amistad
del concejal con el director del laboratorio, los resultados no
se hicieron esperar: La diferencia de edad de los sedimentos superior
e inferior era de 200.000 años, período que la cueva,
entre esos niveles, tardó en llenarse. Sin que eso diera
pie a ningún tipo de especulación. Era un solo dato.
No obstante el laboratorio pidió
más muestras extraídas a distintos niveles para
hacer análisis comparativos.
Entretanto ya se habían hecho
prospecciones similares en toda la superficie, dando como resultado
el hallazgo de varios lugares donde se encontraba arcilla bajo
la cubierta de tierra, algunas de ella a gran distancia de la
primitiva lo que demostraba la existencia de una a modo de chimeneas
que en su día conectaron el exterior con las cavidades
más profundas lo que daría a todo el monte el aspecto
de un enorme queso gruyer, teoría nada descabellada dado
que las calizas primitivas pudieron ser disueltas por el agua
que por allí discurría antes de salir al exterior
por los cauces actuales.
Al cumplir el requisito del laboratorio
de extraer más muestras y dado que no había nada
que lo impidiese, el concejal y Venancio aprovecharon para remover
gran parte de la arcilla de la entrada, eso sí con sumo
cuidado para no dañar alguna posible pieza de valor.
Los hechos. Resultado de esta incipiente
excavación se encontraron algunos huesecillos de lo que
al parecer podrían ser pequeños animales, tal vez
de algún roedor, por los dientes encontrados, y también,
cosa insólita, algún fragmento de lo que podría
ser un caparazón de tortuga primitiva.
Todos estos hallazgos han sido puestos
a disposición de las autoridades competentes para su estudio,
cuyo resultado se está esperando con impaciencia.
Por su parte el Consistorio ha determinado
agilizar al máximo todos los trámites necesarios,
incluidos los permisos por si los análisis recomiendan
hacer una excavación debido a su interés, ésta
se lleve a cabo con la máxima celeridad, para lo cual no
escatimará los medios económicos propios así
como otros que se puedan recabar de las autoridades nacionales,
patrocinadores, etc.
En cuanto, se produzca la más
mínima noticia, la pondremos en conocimiento de todos los
villanos así como de los simpatizantes de ambos lados del
océano.
continua en...
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